
Empiezo con un refunfuño, cual vieja clueca y quejicosa, precisamente porque en los tiempos que corren ya no se puede esperar una buena crítica o guía musical de ninguno de los periódicos llamados serios y de mayor tirada de este país. Me refiero, claro está, a El Mundo y a El País. Los dos sacan los viernes un suplemento supuestamente orientado a los jóvenes, con las típicas secciones que tradicionalmente atraen a éstos, léase, Música, Tendencias, Cine, blablablá.
En lo que a música se refiere, normalmente no son más que voceros de las grandes casas discográficas ya que, bajo el celofán de modernidad y transgresión que recubren sus “reportajes”, les hacen el trabajo sucio a estas, con anuncios y promociones más o menos encubiertas, más o menos subliminales. Así, no es de extrañar que los dos suplementos tengan el mismo día -esto es, el viernes pasado- entre sus páginas un publirreportaje sobre The Raconteurs, el nuevo grupo de Jack White (al margen de los White Stripes). Los dos con las mismas fotografías de promoción y las mismas, o parecidas, anécdotas sacadas de cualquier página web o entrevista ajena para culminar el refrito. Ninguna valoración, ni un asomo de criterio propio, panfletos en bruto, sin deglutir, sin procesar. Pero igual ocurre, me temo, cuando se va a estrenar una película de Tom Cruise o se va a publicar un libro de cualquier escritor famosete, que lo anuncian haciendo como que informan.
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